UN SEGUNDO CEREBRO FUNCIONA EN EL ABDOMEN Y REGULA EMOCIONES

Escrito por 

El aparato digestivo esta tapizado por una¨ red de neuronas¨ (células nerviosas) de tan amplio alcance que algunos científicos la han denominado ¨ segundo cerebro ¨. Y ese cerebro influye en nuestro estado de ánimo, carácter y hasta en el ritmo de sueño. Los neurólogos han hallalo que el cerebro intestinal es capaz de recordar ponerse nervioso y dominar al cerebro craneal. 

El Sr Michael Gershon describe el segundo cerebro ( The second Brain) y  en las investigaciones sobre el tema, explica que, técnicamente como sistema nervioso intestinal, el segundo cerebro está compuesto por capas de neuronas ubicadas en las paredes del tubo digestivo, estomago e intestinal, y que contiene unos 100 millones de neuronas. 

Hace 4500 años los egipcios situaban en los intestinos las sedes de las emociones.

 

En el Papiro Ebers ( 1550 ac ) se describe esta relación anatómica y funcional entre el cerebro craneal y el intestino. En todas las culturas antiguas y modernas se ha tenido conciencia al menos popular que en los intestinos, se pueden experimentar las emociones, por ej al recibir una buena noticia un cosquilleo placentero invade el estomago como si en su interior revolotearan miles de mariposas. Por el contrario la situación es de tensión miedo o tristeza hacen que el estomago se encoja y sintamos como si un ratón escarbara dentro del abdomen. La repulsión hacia algo o alguien puede llegar a producir nauseas e incluso provocar el vomito. Este mar de sensaciones gastrointestinales encuentra una explicación dentro del marco de la ciencia.

LAS NEURONAS DE LOS INTESTINOS NO SOLO CONTROLAN LA DIGESTION

No es un secreto que el aparato gastrointestinal tiene como objetivo aportar al organismo el suministro continuo de agua, electrolitos y elementos nutritivos para lo cual requiere conducir la comida a lo largo del tubo digestivo mediante unos movimientos ondulatorios llamados peristaticos, secretar jugos digestivos, digerir los alimentos y absorber los nutrientes, los electrolitos y el agua. También transporta este material hasta el sistema circulatorio y finalmente expulsa los productos de deshecho. Todas estas areas están bajo control del cerebro abdominal, pero no solo de esto se ocupa si no que también produce sustancias psicoafectivas que influyen en el estado anímico, por ejemplo sintetiza ansiolíticos naturales que tienen un efecto similar a los tranquilizantes existentes en el mercado farmacéutico.

El intestino manda mas información a la cabeza de la que recibe de esta, a lo largo de la vida del hombre cuya edad promedio es de 75 años, en la que circulan mas de 30 toneladas de alimentos y 50000 litros de líquidos. El manejo y procesamiento de este volumen y materia prima es competencia del cerebro abdominal.

Efectivamente el pequeño cerebro que tenemos en las entrañas funciona en conxión con el grande, el del cráneo, en gran parte determina nuestro estado mental y tiene un papel clave en ciertas enfermedades que afectan otras partes del organismo. Además de neuronas, en el aparato digestivo están presentes todos los tipos de neurotransmisores que existen en el cerebro: el 95 % de la serotonina, uno de los neurotransmisores más importantes del organismo, se encuentra en el intestino. El 50% de la dopamina se produce en el cerebro intestinal. Este neurotransmisor rige la voluntad, los deseos positivos y la libido sexual entre otras. El segundo cerebro no es sede de pensamientos conscientes ni de  la toma de decisiones. Una gran parte de nuestras emociones probablemente se ve influida por los ¨ nervios de los intestinos ¨, así el bienestar emocional cotidiano quizá también dependa de mensajes que el cerebro intestinal envía al cerebro craneal.

En el cerebro intestinal, el sistema nervioso entérico puede influir en situaciones emocionales y en otros síntomas como la hipersensibilidad al dolor.

Ante un estimulo en el intestino, en las personas con afecciones funcionales del aparato digestivo reacciona un sector del cerebro diferente del que reacciona en personas sanas ¨Esto significa que la corteza cerebral responde de diferente modo si se padece, por ejemplo, el síndrome de colon irritable.

El síndrome de colon irritable en parte deriva de una disfunción de la serotonina del intestino, y  podría ser considerado una enfermedad  ¨del segundo cerebro ¨.

La psiquiatría tendrá que ampliar su alcance para tratar el segundo cerebro además del que esta sobre los hombros. Se sabe además que en el intestino hay células madre adultas que pueden reemplazar a las neuronas que mueren o son destruidas. ¨ El sistema nervioso entérico le habla al cerebro y este le responde y es asi como puede afectar el humor. Como asi la constipación en muchos sujetos es responsabilidad de la coneccion entre el cerebro entérico y el cerebro craneal.Poseemos un verdadero cerebro dentro de nuestros intestinos, y su función neuronal es muy parecida a la actividad del cerebro craneal. El sistema digestivo posee una red extensa de neuronas, que se encuentra entre las 2 capas musculares de sus paredes. La estructura de las neuronas digestivas es totalmente idéntica a la estructura de las neuronas cerebrales craneales y tienen la capacidad de liberar los mismos neurotransmisores, hormonas y moléculas químicas.

¿Como estimular en cerebro intestinal a nuestro favor??

El cerebro intestinal libera sus sustancias químicas como, por ejemplo, la serotonina (la famosa hormona de la felicidad y el bienestar) como respuesta a una alimentación y digestión sanas. Hay que saber que la serotonina no se produce solo en el cerebro si no que, por el contrario, la mayor parte de ella (el 95%) se libera en el intestino. Si nosotros nos alimentamos bien, variado y con un aporte proporcional de todos los nutrientes, si tenemos unos hábitos sanos de comer (sin prisa, masticar bien y no distraernos), el sistema digestivo nos responde y agradece con una sensación de bienestar, dándonos un buen suministro de energía, vitalidad y optimismo.

Por otra parte las neuronas digestivas también se estimulan con las técnicas de respiración abdominal, estiramientos, masajes suaves y relajantes, aplicado siempre  a la zona del vientre. Todos sabemos que el estrés, la ansiedad, la tensión emocional, afectan el sistema digestivo, mucha gente somatiza los problemas psicológicos y tiene molestias digestivas fuertes y variadas. Los pensamientos pueden provocar un atracón o un corte de la digestión y/o del apetito. Un sistema nervioso central que no se encuentra bajo la presión emocional ni el estrés crónico, y que recibe las adecuadas pausas y descansos, le propone brinda una buena digestión al sistema digestivo.

¿Como sabemos si nuestro sistema digestivo  está en buena forma?

LAS NEURONAS DE LOS INTESTINOS NO SOLO CONTROLAN LA DIGESTION

No es un secreto que el aparato gastrointestinal tiene como objetivo aportar al organismo el suministro continuo de agua, electrolitos y elementos nutritivos para lo cual requiere conducir la comida a lo largo del tubo digestivo mediante unos movimientos ondulatorios llamados peristaticos, secretar jugos digestivos, digerir los alimentos y absorber los nutrientes, los electrolitos y el agua. También transporta este material hasta el sistema circulatorio y finalmente expulsa los productos de deshecho. Todas estas areas están bajo control del cerebro abdominal, pero no solo de esto se ocupa si no que también produce sustancias psicoafectivas que influyen en el estado anímico, por ejemplo sintetiza ansiolíticos naturales que tienen un efecto similar a los tranquilizantes existentes en el mercado farmacéutico.

El intestino manda mas información a la cabeza de la que recibe de esta, a lo largo de la vida del hombre cuya edad promedio es de 75 años, en la que circulan mas de 30 toneladas de alimentos y 50000 litros de líquidos. El manejo y procesamiento de este volumen y materia prima es competencia del cerebro abdominal

Hay que saber escucharlo: los síntomas como la acidez, el reflujo, la pesadez, la hinchazón, el dolor, demasiadas flatulencias, la irregularidad del tránsito intestinal, nauseas, etc.…son sus formas de expresarse, es el lenguaje digestivo, el aviso de que algo anda mal. Frecuentemente es que la gente se acostumbra a vivir con hinchazón o diarreas (o todo lo contrario)  y piensan que es algo normal o vergonzoso, o que su digestión es así de delicada.

¿Que pueden significar los sonidos en el aparato digestivo?

Muchas cosas: normalmente son los gases y los líquidos que se mueven por tubo digestivo gracias a los movimientos musculares viscerales.

 Podemos tener o acumular demasiados gases o/y tener nuestra función muscular digestiva alterada. No es patológico más bien funcional, pero si llegara a ser molesto o doloroso, es anormal.

¿Cómo afecta el exceso de  acido en el sistema digestivo?

El cuerpo sano suele equilibrar y controlar el pH (que es el parámetro de la acidez) de sus tejidos y de su medio ambiente. La acidificación excesiva, en el estomago por ejemplo, puede ser causada por bacterias/infecciones, por procesos inflamatorios o por abuso de las comidas ¨acidificantes ¨ como los hidratos de carbono y los dulces, por ejemplo, o las bebidas gaseosas. La acidificación del contenido del intestino grueso puede ser causada por un desequilibrio de la microflora intestinal, un sobre crecimiento de las bacterias y  cándida  y/ o hongos agresivos y por una mala alimentación. De nuevo, la clave está también en la alimentación y en la propia observación.

 

Visto 1255 veces