ENVEJECIMIENTO FACIAL

Escrito por  Dr. Eduardo Sucupira e Dr. Marcel Orletti

La principal influencia de la genética sería en cuanto a los errores que se producen en la formación de colágeno y sus más variados tipos, moléculas éstas de importancia vital para mantener una fisionomía joven.

Y los factores ambientales tales como la exposición al sol, el humo y el de estilo de vida cambian muy bien esta ecuación, especialmente en relación con la estética de presentación visual. Fumar, por ejemplo, ofrece una característica comúnmente atribuida a este hábito que serían los surcos alrededor de los labios, especialmente pronunciadas en el "bozo".

Todo individuo por característica evolutiva, fija su primera mirada a la cara, lo que en la gran mayoría de las situaciones ya le confiere una posición de comportamiento delante de esta persona; tal acontecimiento muchas veces no toma la consciencia, pero de esta característica surgen algunas expresiones del tipo "La primera impresión es la que cuenta" o “Tu rostro es tu carta de presentación.” Tales consideraciones siempre llevarán el ser humano hacia la búsqueda por el rejuvenecimiento, correcciones, cambios y simetría, lo que la Cirugía Plástica busca por proporcionar.

La cara es el segmento del cuerpo, que debido a su grado de particularización, permite una amplia gama de variaciones individuales, consecutivamente formas distintas de envejecimiento para cada pequeño detalle. Por lo tanto, la Cirugía Plástica ofrece técnicas quirúrgicas y terapéuticas variadas con el fin de restaurar lo que se ha perdido o incluso cambiar lo que molesta a un paciente.

Hay  eventos característicos clásicos (lo que no quiere decir que es obligatorio que se produzcan; cada uno con su particularidad) en relación con algunas fases de la vida, así como los comportamientos y hábitos de la vida:

A los 30 años – Un poco de flacidez ya se puede notar; el párpado presenta inicio o aumento de pliegues, hay la evidencia o incluso el aumento del surco nasolabial “bigote chino” y también la formación de una acumulación de pliegues en la región lateral de la mandíbula.
Para dichos cambios existen técnicas quirúrgicas como la blefaroplastia, para una remodelación de la región del párpado, y técnicas de relleno, para la atenuación de las líneas de expresión.

A los 40 años - Década marcada para las mujeres, pues que hay una caída hormonal abrupta, de forma que muchos cambios en la elasticidad, turgencia, tonicidad se tornan grandes incómodos, principalmente en cuanto a la velocidad en que se instalan tales condiciones; otras características relativas a esta edad son las arrugas y surcos cinéticos, también conocidos como líneas de expresión. Tales cambios se atenúan con el uso de Toxina botulínica que paraliza/relaja la musculatura responsable del movimiento, de forma a no más evidenciar este tipo de arrugas.

También hay una remodelación de la ubicación de la grasa subcutánea que causa hendiduras donde era convexa y viceversa, cambiando la conformación ovalada lineal de la cara, esta remodelación principalmente marcada por las arrugas alrededor de los ojos -  "patas de gallo", la pérdida de definición de mandíbula, de manera que pasa a ser confundida con el cuello. Para estos cambios, las técnicas de relleno de las líneas de expresión y de las zonas con pérdida de volumen, como la región malar "mejillas" o “manzanas de la cara”, devolviendo la jovialidad a la cara. Y hay procedimientos de “Plicatura de platisma” para reposicionar la piel y la musculatura del cuello ", para que éste que se vuelva nuevamente bien definido.

A los 50-60 años - Además de las características citadas arriba  se volvieren aun más pronunciadas, hay cambios más drásticos como: El borde de la boca que se angula para bajo dando aires de cansancio y amargura.
La punta de la nariz comienza a caerse hacia abajo, a semejanza de una gota, lo que también trae consigo la falta de armonía en el centro de la cara. Otra queja notable y recurrente entre la población es la sensación de exceso de piel, a lo que se refiere a menudo como "cara de bulldog", cuando el área de las mejillas muestra una mayor laxitud.
En cuanto a estos cambios, las medidas correctivas están más direccionadas a la Cirugía Plástica, como la Ritidoplastia, una Cirugía Plástica conocida también como face lift, la Rinoplastia, donde hay corrección de los cambios en la nariz.

Proporcionalmente a la variable inconstancia  de cambios profundos de la cara, hay una multitud de intervenciones más o menos invasivas. Importante es reconocer que las posibilidades de tratamiento se encuentran disponibles para nosotros.

Dr. Eduardo Sucupira
Dr. Marcel Orletti
Cirugía Plástica

 

Dr. Eduardo Sucupira e Dr. Marcel Orletti
CRM: 583603 e 914720
País: Brasil

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